La Universitat de Barcelona (UB) será el sexto equipo participante en la LES 2026, siendo la primera plaza adjudicada en el nuevo proceso de selección. Este movimiento representa un paso histórico tanto para la universidad como para la competición, que suma un proyecto sólido y con una gran inversión a largo plazo.
Fundada en 1450, la Universitat de Barcelona no es solo una de las instituciones académicas más prestigiosas de España, sino también un actor que llevaba tiempo buscando una entrada sólida en el ecosistema de los esports. La universidad ha estado participando en eventos anteriores como SAGA y creando eventos gaming como UB Alma Mater, demostrando un interés claro de la entidad por embarcarse en los esports que finalmente materializa con su entrada en la LES.
Nace una rivalidad universitaria
La llegada de la UB a la LES inevitablemente crea una narrativa de rivalidad directa con UCAM Esports, el equipo de la otra gran universidad presente en la escena competitiva española. Esto es solo el comienzo de un cambio en el sector hacia algo sostenible y focalizado en la formación de jovenes y su incorporación al mercado laboral después de su carrera como jugador profesional.
Apuesta por el talento amateur
La implicación de la UB en los esports no es nueva. La universidad ya venía apoyando al ecosistema amateur a través de UB Alma Mater, una iniciativa desarrollada junto a Omashu, una empresa emergente incubada en la propia universidad. Este proyecto ofrece a estudiantes y personal la oportunidad de competir en un torneo interno de League of Legends, fomentando valores como la igualdad, la sostenibilidad y la inclusión.